Silentia
Escucha lo que solo el silencio puede decir. Una experiencia inmersiva nocturna.
CUANDO LOS RUIDOS DEL MUNDO NOS ENSORCEDEN, CUANDO LA PRISAS NOS ACELERAN CEGÁNDONOS PARA NO VER LO ESENCIAL, LLEGA “SILENTIA”.
SILENTIA es una parada en el desierto de nuestra vida, un oasis que nos predispone a la escucha de lo que realmente importa.
SILENTIA nos adentra en el día a día de un monje cartujo, en la fusión entre la vida en comunidad y su anhelo por la SOLEDAD Y EL SILENCIO.
Ocho espacios, ocho silencios. Un recorrido integral por las dependencias que se conservan del monasterio de la Cartuja de Granada:
Silencios deseados, silencios escogidos,
Silencios entre los ruidos de hoy,
Silencios en soledad,
silencios para elevar el espíritu.
SILENTIA, nombre de la visita nocturna inmersiva, propuesta en el monasterio de la Cartuja de Granada, hace referencia a los silencios que cada vez son más necesarios para no perder el rumbo, la autenticidad y la vida verdadera.
La orden Cartuja nace en el s. XI, cuando Bruno de Colonia es llamado por Dios para fundar una nueva manera de entender la vida monástica. Este carisma que recibe san Bruno es el de aquel que intenta conjugar la vida solitaria del eremita con la vida comunitaria del cenobita. Para ello el monasterio se convierte en un desierto en el que cada celda funciona a modo de cueva y la oración comunitaria constituye el verdadero momento del encuentro con Dios y con los hermanos.
San Hugo de Grenoble, obispo del lugar, acepta esta regla de vida y permite a estos nuevos monjes iniciar su nueva aventura en las manos de Dios en el monte de la Cartuja, de donde posteriormente les vendrá el apelativo.
La vida de un Cartujo es verdaderamente austera y estricta. Un silencio total envuelve su vida diaria, interrumpido tan solo durante las horas de la oración comunitaria en la capilla. Entre ellos no hay dialogo: la palabra cede su puesto al servicio concreto en las distintas tareas que albergan los muros del monasterio. En las comidas nada de carne, ni siquiera en los días festivos; pan y agua para ayunar los viernes. Cada uno come en su celda, a excepción de los días festivos que lo hacen en el refectorio. el interior de la estructura es casi laberintico, para favorecer poder transitar por cualquier lado sin molestar a nadie. Un paseo de recreo el domingo al atardecer es el único lujo de tiempo personal que se permite. Para ellos la sencillez, austeridad y moderación son las notas que armonizan su día a día; hacen de ello un canto de alabanza a Dios, por quien y para quien están allí entregando su vida como Jesús en el tiempo de su vida oculta en el taller de Nazaret. Es una vida de contemplación y oración continua, vividas desde la soledad del corazón y el silencio interior. Nada superfluo ni lujoso tiene cabida para ellos, pero para Dios se dedican los mejores recursos y esfuerzos, la belleza con la que hacen las cosas quiere ser un modo de rendir gloria a Dios. Todo encuentra su mejor expresión a través del lema que figura en su escudo: “la cruz permanece mientras el mundo gira”.
Este proyecto trata de dar a conocer esta vida tan singular, sin lugar a dudas una vocación muy particular, en definitiva: una llamada de Dios. Pero no solo eso sino más busca ser una realidad inmersiva. Silentia, que es el nombre que hemos dado a este proyecto, pretende meternos dentro de estos muros del monasterio, hacernos compañeros de vida por unos instantes de un verdadero monje, haciendo experiencia de su ayuno, de su historia, del modo de rezar, de cómo afrontan la muerte, de cómo disfrutar entregando la vida, etc. Esta visita supone zambullirse en la espiritualidad cartujana, en un modo de entender la vida que despierta la sensibilidad del corazón para poder descubrir la belleza de encontrar la mano de Dios en cada hombre y en cada acontecimiento.
SILENTIA es un proyecto que se ha dotado de los medios y la tecnología más avanzada para crear una experiencia inolvidable al visitante. Silentia apuesta por la transformación digital, pero respetando el continente sobre el que se ha preparado, tanto desde el especto monumental como desde el punto de vista de su concepción espiritual. SILENTIA se extiende por cada uno de los espacios visitables del Monasterio de la Cartuja de Granada, pero hay que tener en cuenta que no es extrapolable esta experiencia nocturna con la habitual visita al monumento. No se pretende hacer una visita al uso en unas horas diferentes. La diferencia conceptual de la misma, las sensaciones sensoriales, donde gran parte de los sentidos del que realice dicha visita estarán en alerta, o el argumento que se ha preparado y que sirve de hilo conductor, son los puntos trascendentales de esta nueva forma de ver un monumento en la ciudad de Granada, y cuyo fin no es otro que conseguir que el visitante se adentre y entienda el MUNDO de un cartujo, y como desde la Europa medieval hasta nuestros días se puede fusionar el anhelo de la soledad del hombre con la necesidad de estar en comunidad.
Ocho son los espacios sobre los que se intervienen, desde el Claustrillo a la sacristía, pasando por el refectorio, las zonas comunes, la iglesia o el Sagrario, y para que el espectador siempre esté atento, o como decían los cartujos “estar vigilantes”, las actuaciones sobre cada uno de los espacios conllevan intervenciones diferentes, donde podemos ver desde las proyecciones más convencionales a otras más conceptuales y dinámicas (videomapping), a instalaciones (Profundis) o teatralización lumínica para cambiar la percepción del espacio, resaltar elementos, evocar emociones o crear una narrativa visual a partir del uso y la intensidad de la luz, guiando la mirada del visitante, como si de una escena se tratara.
SILENTIA es la integración de las tecnologías digitales en un espacio dominado por la sensibilidad MEDIEVAL (La Era de los Monasterios) que se construye en época Moderna (S. XVI-XVIII). Ocho momentos, ocho espacios, ocho silencios: Empezando por el Silencio del día a día en la vida de un cartujo, en su vida en la celda, pasando a su vida en la comunidad del monasterio… atravesando por la Sala de profundis donde se nos recuerda el Silencio del Tránsito, para dirigirnos al Silencio de la Piedra y la Historia, y descansar un instante en el diálogo entre San Bruno, Cristo y María (El Hombre y el Carisma), para llegar con el ánimo y el deseo de los momentos culminantes del Silencio de la Oración y el Triunfo y terminar con el Silencio y la Soledad.
Silencios atronadores para el corazón del visitante. Una experiencia única en la que el visitante de adentra en un entorno desconocido, el mundo de la orden cartuja, en un desierto construido, el retiro voluntario acompañado de un lenguaje universal: La espiritualidad y el silencio.
Localiza el enclave
Monasterio de la Cartuja de Granada
Condiciones de la Visita
Horarios
Viernes, sábado y domingo , vísperas de festivos y festivos. Sesiones en función del horario solar. Consultar una vez seleccionada la fecha.
Precios:
Adultos 18€
Estudiantes/discapacidad/familia numerosa: 15€
Niños menores 12 años: Gratis
Normas de la Visita
- Silenciar sus dispositivos móviles (apagado/modo avión).
- Guardar silencio a lo largo de toda la visita, también en los trayectos entre las diferentes salas.
- Seguir en todo momento las instrucciones del guía.
- Respetar los espacios acotados para un correcto seguimiento de la experiencia.
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